Inicio Blog APRENDIENDO A RAZONAR JUGANDO – EL BATIBURRILLO INICIAL

APRENDIENDO A RAZONAR JUGANDO – EL BATIBURRILLO INICIAL

14 minuto leer
0
0
12
Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins.

#TatianaOrellana

APRENDIENDO A RAZONAR JUGANDO – EL BATIBURRILLO INICIAL

Guía Práctica Basada en el trabajo del Dr. Peter Davidson

Mirando con detenimiento nuestra materia prima, tenemos muchas probabilidades de ponernos de acuerdo sobre los puntos siguientes:

– cada ejercicio constituye un «rompecabezas mental»;

– la primera impresión que se siente es una mezcla de incomprensión, de deseo de abandonar y de curiosidad;

– al comienzo disponemos siempre de una enumeración de datos y de una pregunta concreta;

– la relación entre los datos y la pregunta, a primera vista, parece muy vaga, si no inexistente;

– a través de transformaciones sucesivas, los datos se nos hacen familiares. Los asimilamos a medida que avanzamos la solución;

– estas transformaciones se clasifican en tres tipos: las reorganizaciones, que modifican la forma sin tocar el contenido, las deducciones, que crean algo nuevo a partir de lo conocido, y las hipótesis, que completan las informaciones existentes;

– el papel de estos tres tipos de acciones varía, lógica mente, según los casos;

– se distinguen dos tipos de situaciones: en una hay que construir completamente el razonamiento, en la otra se ofrece la oportunidad de emplear un elemento adquirido, lo que reduce la dificultad.

Este batiburrillo de observaciones experimentales no proporciona más que algunos indicios. No obstante, parece buena la pista seguida. ¿En qué dirección continuar?

Los principales elementos que componen el pensamiento no nos van a caer del cielo. Una verdad revelada en el asunto habría terminado por saberse. La única manera de ir más lejos es encontrar el medio de extraer otras informaciones del batiburrillo inicial.

Nuestra tentativa se asemeja a la prueba “Someta a un test su inteligencia”. La serie numérica se reemplaza por una su cesión de observaciones, rastros de la actividad de un con- junto de factores mentales. Los “?” no se refieren ya a números sino a los elementos que componen este conjunto y sus relaciones.

¿De qué manera hemos obtenido los «?» cifrados? Por inducción, enunciando hipótesis compatibles con lo que ya se; conocía y reemplazando los “?” por números, consecuencias obligadas de estas suposiciones.

Empleemos el mismo procedimiento. Construyamos a base de hipótesis controladas esta representación del pensamiento que nos falta. No olvidemos que, al ser la construcción; inductiva, su resultado busca la coherencia sin por eso pretender la verdad exacta. Corremos el riesgo de tener que modificar, completar y mejorar el todo en función de informaciones, ulteriores. Pero la importancia de esto es pequeña. Lo esencial es poder disponer rápidamente de una representación que permita llevar más lejos nuestras investigaciones. Buscamos un soporte sólido para entablar un proceso de comprensión y de perfeccionamiento

Modo de empleo
Le invitamos a recorrer los apartados de esta sección para que, en un primer contacto, se familiarice con la representación del pensamiento que vamos a construir. Esta representación va a ser el centro del resto de nuestras reflexiones. Después de la lectura de los próximos capítulos, le invitamos a volver a éste cuando un punto cualquiera le parezca poco preciso. Está claro que la toma de conciencia y la asimilación no pueden ser inmediatas; el método de lectura deberá, pues, tener en cuenta aquí esta dificultad. Hay que romper con el esquema tradicional en el que las páginas se leen siguiendo un orden.

HIPÓTESIS NÚMERO 1:
EL PAPEL DE LA IMAGINACIÓN Y DE LA LÓGICA

Nuestra primera hipótesis se refiere a los tipos de transformaciones que hemos inventariado, la cual afirma que: expresar de modo distinto el contenido de un conjunto de in formaciones, deducir o formular hipótesis resulta, antes que nada, del ejercicio de dos actividades, la imaginación y la lógica.

Pero, ¿qué entendemos por imaginación y lógica?

Para responder a esta pregunta vamos a examinar los tres tipos de transformaciones especificando en cada caso el papel de la imaginación y de la lógica.

Organización y reorganización
El término imaginación concuerda bien con la noción de reorganización de un conjunto de datos. Presentar de otra manera los elementos conocidos supone la capacidad de combinar de modo diferente, de crear asociaciones nuevas.

Lo cual corresponde al siguiente esquema:

bati1

Pero este trabajo, que se apoya en la presentación de da tos, se realiza con una finalidad concreta: ver más claro, avanzar hacia una solución. La invención de nuevas imágenes no garantiza una progresión. ¿Por qué no colocar los datos del espía en orden alfabético? ¡Porque esto no tiene relación alguna con la pregunta y porque no se ve que pueda servir para algo!

Hay que seleccionar en la producción imaginativa aquello que parezca estar en relación con el objetivo fijado, y no quedarse mis que con las posibilidades de las que se espera sacar provecho. Una representación nueva de datos no ofrece otro interés que en la medida en que se anticipa una contribución positiva a la resolución del problema.

No puede la imaginación, pues, actuar sola. Forzosamente interviene un factor de coherencia y de selección, que garantiza la «lógica» del proceso y que, evidentemente, llevará este nombre. El esquema anterior, que, desgraciadamente, ignoraba a la lógica, se modifica para convertirse en:

bati2

Las flechas del presente dibujo materializan el paso de la representación antigua a la nueva. Este movimiento, controlado por la lógica, se desarrolla por medio de la imaginación, cuya intervención es doble:

– empieza proponiendo las «imágenes» indispensables para liberarse de la representación antigua. La lógica orienta estas proposiciones hacia una mejor comprensión;

– después, permite anticipar las consecuencias de otra organización de los datos. La lógica está de esta manera en disposición de apreciar las ventajas e inconvenientes de las nuevas representaciones, de eliminar las posibilidades que conducen a un punto muerto y practicar

Deducción
¿Convienen las conclusiones precedentes a esta segunda transformación?

Esta operación, recordémoslo, construye nuevos datos por asociación de elementos ya conocidos. La imaginación sirve aún para anticipar los resultados, pero la acción inicial no es ya la de inventar «imágenes», sino únicamente simples asociaciones. La lógica conserva sus dos funciones de orientación y selección, a las que se añade una tercera actividad:

En “Busque al espía”, el chino podía, a priori, encontrarse en la primera casa, en la segunda o en la tercera. Rechazamos las dos primeras posibilidades porque desembocaban en una contradicción su coexistencia con lo conocido se revelaba imposible:

– al estar ocupada la primera vivienda por un espía, el chino no podía vivir en ella porque era músico;

– en la vivienda del centro se encontraba el inglés, luego tampoco en ésta podía habitar el chino.

La tercera y última posibilidad no contradice en nada lo establecido; resultado, poseemos una nueva información: el chino se encuentra necesariamente en la tercera casa.

La lógica ya no elige únicamente anticipando las consecuencias y descartando los puntos muertos. Entra en juego un nuevo criterio específico de selección: la contradicción. Su empleo está en la base misma de la deducción.

La lógica elimina las eventualidades contrarias a los datos juzgados ya verdaderos. Lo nuevo nace de lo que queda tras esta eliminación. Pero esta eliminación no tiene el carácter negativo de un punto muerto. Saber que cierta cosa es imposible es ya una información. Es indispensable una rectificación de nuestro esquema para integrar este nuevo aspecto .

Contactanos para mas detalles

Did you find apk for android? You can find new Free Android Games and apps.
Cargue Artículos Más Relacionados
Cargue Más Por tatianaorellana
Cargue Más En Blog
Comentarios cerrados

Mira además

Crea un Sitio Web desde Cero – GRATIS

Want create site? Find Free WordPress Themes and plugins. Hola, un gusto en saludarte. Mir…