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APRENDIENDO A RAZONAR JUGANDO – SOMETA A UN TEST SU INTELIGENCIA

#TatianaOrellana

APRENDIENDO A RAZONAR JUGANDO – SOMETA A UN TEST SU INTELIGENCIA

Guía Práctica Basada en el trabajo del Dr. Peter Davidson

SOMETA SU INTELIGENCIA A UN TEST
(Duración Máxima de 3 Minutos)

Seguro que se ha enfrentado ya alguna vez a estos temibles “instrumentos de medición” que los tests de inteligencia pretenden establecer. Se los halla tanto en las pruebas de contratación de personal o de orientación como en la prensa, bajo el título de «haga un test de su personalidad”. Los sicólogos se sirven de ellos para medir el famoso «coeficiente intelectual», cuyo cálculo le puede indiferentemente propulsar a usted a la categoría de los superdotados, incluso de genios, o bien precipitarle dentro de un negro interrogante sobre sus capacidades reales. Entre las pruebas clásicas figuran los tests numéricos, que van a constituir la base de nuestro cuarto juego.

Se le da a , por ejemplo, la serie de números:

1 2 tres 4 cinco ?

y se le pide que reemplace el ? por el número que completa esta serie. En un caso así se le aconseja responder:

1 2 3 4 cinco 6

Hete aquí 5 pruebas tornadas de un test auténtico que consta de cincuenta en total; para él que se da un máximo de treinta minutos. Tiene usted, pues, 3 minutos.

Coja un reloj, bolígrafo y una hoja de papel y dispóngase a comenzar de forma inmediata.

Encuentre el número que falta.

someta1

Había que responder:

someta2

¿Por qué estas contestaciones? ¿Qué género de argumentos han seguido los elaboradores del test para conseguirlas? ¿Revelan los «?» cualidades deductivas o hipótetico-deductivas?

El principio de estas pruebas es bien simple Los números pro puestos no están escogidos ni ordenados al azar. Existe en ellos una relación que es preciso descubrir.

En la primera pregunta, 24 se obtiene de la observación siguiente: la lectura de los números en sentido contrario a las agujas del reloj da la sucesión:

someta3

teniendo en cuenta las diferencias entre dos números consecutivos, es fuerte y sólida la tentación de sacar la conclusión de que la diferencia entre 18 y es 6, y así:

? = 18 + 6 = 24

 

Pero si recorre el círculo en el otro sentido, más habitual, puesto que es el de las agujas del reloj, la sucesión y las diferencias se invierten:

someta4

La diferencia entre y «?» bien podría ser 1, y entonces:

? = cuatro-1 = tres

De estos 2 resultados ninguno parece más verdadero o más falso que el otro. Cada uno de ellos corresponde a una hipótesis diferente. No se trata, sin embargo, de un argumento hipotético-deductivo. Esta manera de razonar obliga a enumerar todas las eventualidades posibles y las dos hipótesis consideradas no son forzosamente las únicas imaginables.

En esta nueva forma de argumento se expresa una única hipótesis comprobada por los datos conocidos, la cual permite entonces comenzar un argumento deductivo. La operación de formulación de la hipótesis compatible con los informes existentes lleva el nombre de inducir, con lo que bautizaremos este tercer género: “razonamiento inductivo”.

Las otras cuatro preguntas son también ejemplos de argumento inductivo.

En la segunda, 48 resulta de la hipótesis:

someta5

En la tercera, si suponemos que la suma de los dos primeros números de cada línea del cuadro es igual al tercero, conseguimos ? = 333. Los que piensan que la diferencia           entre los números de cada columna es 111, responden ? =  cuatrocientos cuarenta y cuatro.

En la cuarta, la inducción de descenso regular de la suma de cada línea conduce a ? = tres, por el contrario, el incremento constante de la suma de cada columna pone el ? en 15.

En la quinta seguimos encontrando 2 proposiciones equivalentes:

someta6

Efectuar un razonamiento deductivo es realmente un signo de inteligencia y Piaget considera la capacidad de hacer un argumento hipotético-deductivo como etapa importante de la maduración intelectual.

Inducir la misma hipótesis que cualquier otro, incluso si este otro es un sicólogo, ¿es realmente un signo de inteligencia? ¿Se le puede dar tanta importancia a una feliz coincidencia?

De cualquier forma, no olvidemos que deducir e inducir son dos operaciones muy, muy diferentes y que sería lamentable cualquier confusión a este respecto.

Un razonamiento inductivo se desarrolla, asimismo desde una hipótesis, mas lo bien fundado de esta no podrá comprobarse por el solo conjunto de datos o bien informaciones de partida

.

someta7

 

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